Señor Jesucristo,
Tú que en el momento de la Agonía
no has permanecido indiferente a la suerte del hombre
y con Tu último Respiro
has confiado con Amor a la Misericordia del Padre
a los hombres y mujeres de todos los tiempos
con sus debilidades y pecados,
llénanos a nosotros y a las generaciones futuras
de Tu Espíritu de Amor,
para que nuestra indiferencia
no haga vanos en nosotros los frutos de Tu Muerte.
A Ti, Jesús Crucificado,
Sabiduría y Poder de Dios,
Honor y Gloria por los siglos de los siglos.
R/.Amén.
Tú que en el momento de la Agonía
no has permanecido indiferente a la suerte del hombre
y con Tu último Respiro
has confiado con Amor a la Misericordia del Padre
a los hombres y mujeres de todos los tiempos
con sus debilidades y pecados,
llénanos a nosotros y a las generaciones futuras
de Tu Espíritu de Amor,
para que nuestra indiferencia
no haga vanos en nosotros los frutos de Tu Muerte.
A Ti, Jesús Crucificado,
Sabiduría y Poder de Dios,
Honor y Gloria por los siglos de los siglos.
R/.Amén.
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