viernes, 4 de marzo de 2011

Miércoles de Ceniza


María Nuestra Madre Nos Bendice

Tal vez no tengamos en cuenta el porque del miércoles de Ceniza y la gracia que encierra. La misericordia del Señor es tan grande antes del comienzo de la Cuaresma que nos da una posibilidad de purificarnos y convertir nuestro corazón al Evangelio. En la antigüedad los judíos hacían ayuno y se cubrían con Ceniza desde la cabeza, hacían toda clase de peticiones y oraciones a Dios pidiendo la expiación de sus pecados.
En Joel 2, 12-17, en un versículo nos dice “Vuelvan a Mí de todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos”.  Esta práctica la hacían para purificarse, con el tiempo, esto se fue expandiendo de acuerdo a las costumbres paganas de cada pueblo. Lo que es más, la fueron haciendo de distintas formas. Es por tal, que el miércoles de Ceniza es el principio de la Cuaresma, a partir de allí el Señor nos da 40 días de entrenamiento para llegar a la pascua. Y así morir al pecado para resucitar con Jesús en su Pascua.
En los carnavales, fiestas paganas, el mismo diablo danza con el pueblo, “el Rey Momo” como lo llaman. En esos 2 días, Lunes y Martes, de carnaval se realizan toda clase de prácticas o pecados que afectan nuestra relación con Dios, eso no quiere decir que en lo personal la pagamos pero en un gran número sí. Los carnavales de Río de Brasil es la más pura muestra, se esperan esos días hasta para matar a alguien porque saben que no se paga. Es decir, la justicia del hombre no interviene pero ante lo ojos de Dios está a la vista.
El miércoles de Ceniza para el cristiano es un tiempo de gran amor, del amor más puro, la entrada a la cuaresma y a la Pascua.  La iglesia nos da ese día como un día de ayuno, oración. El ayuno es bueno cuando lo hacemos con alegría, con fe, para que sea vista por el Padre (Mt. 6, 16-18). El ayuno es la privación de alimentos pero también puede hacerse de otras cosas, de lo que más nos guste: comida, vino, cigarrillos, dulces, Internet, etc.
El Señor pasa 40 días en ayuno y al cabo de ellos tuvo hambre (Lc. 4, 2). Saulo pasó 3 días (Hc. 9, 9). Se puede ayunar sin orar aunque lo más apropiado es la oración de Intercesión ya que esta puede ser de ayuda para mantener firme la opción. Podemos interceder por nosotros, por nuestros familiares, amigos, hermanos, por pecados familiares, por nuestros antepasados, etc para que el Señor tenga misericordia  y nos perdona por las almas de purgatorio. El mejor momento para orar sería en la misma hora que comemos, como estamos ayunando aprovechar ese espacio para la oración. Hermanos, no desaprovechemos este día. Hagamos todo el esfuerzo posible por el Señor, Él nos invita a purificarnos y a encontrarnos  en Misa en su Pascua y Resurrección. Intercedamos unos por otros, pongámonos en comunión con el Padre y con los hermanos. Bendiciones, que la Madre Mediadora interceda por cada uno.


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